Efectivamente, unos amigos a los que mantendré en el anonimato le han regalado a Fernanda treintaytantas pelis de Woody Allen, además de prestarle “Leolo” y “El lado oscuro del corazón.” Se merecen este homenaje, aunque no se enteren.

Efectivamente, unos amigos a los que mantendré en el anonimato le han regalado a Fernanda treintaytantas pelis de Woody Allen, además de prestarle “Leolo” y “El lado oscuro del corazón.” Se merecen este homenaje, aunque no se enteren.